¿Cómo ha cambiado la pandemia nuestros hábitos deportivos?

¿Cómo ha cambiado la pandemia nuestros hábitos deportivos?

Tiempo de lectura: 4 minutos

Hubo una época, durante el confinamiento de marzo, en la que por fuerza mayor tuvimos que reinventarnos e idear actividades que pudiésemos realizar dentro de las cuatro paredes de nuestra casa. Los privilegiados tenían una bicicleta de spinning en casa, otros se atrevían, furtivamente, con las escaleras y los más osados bajaban a correr, embozados en la oscuridad, al parking del edificio. Populares youtubers mantuvieron activos a infinidad de deportistas. Por el contrario, y en el lado opuesto, han sido muy frecuentes las lesiones por sobrecargas puntuales y explosivas.

Pero esa época, ese mal sueño, ya ha pasado. Ya podemos salir, ir a gimnasios, ir a clases de yoga, spinning, pilates… eso, por lo menos, en teoría. La práctica es bien diferente. Una gran cantidad de gimnasios todavía están cerrados, algunos para siempre. Los estudios de yoga, pilates, crossfit ofrecen clases muy reducidas y obligan a llevar mascarillas. Los gimnasios o clubs con áreas exteriores han podido realizar sus clases en el césped. Pero empieza el frío. Muchos equipos de futbol, baloncesto o voleibol todavía no han retomado sus entrenamientos. Las artes marciales tampoco han vuelto al tatami. Luego está el miedo. Mucha gente no se atreve a ir al gimnasio para compartir esfuerzo y sudor con extraños. A otros nos les apetece hacer deporte con mascarilla con lo que prefieren no ir. ¿Quiere esto decir que hemos dejado de hacer deporte? ¿O estamos obligados a subir escaleras y a correr solos por el monte?

Nada más lejos de la realidad. Puede que el deporte haya sufrido un desplazamiento hacia algo más individual o a la práctica en el exterior. Hay varios deportes que han notado una subida notable, tanto en el número de participantes como en la venta de material para realizar el mismo. La gente está ávida de actividad, de salir a la calle. En muchos casos el objetivo es socializar haciendo deporte, otros buscan perderse en sus pensamientos. Un caso muy reseñable es el deporte del padel. Como nos ha comentado el director de una escuela de padel en Madrid, el número de practicantes ha subido “una barbaridad”. Las clases y reservas en horario de mañanas entre semana han subido un 30 %, siempre respecto al mismo mes del año anterior. Esto, según explica, es debido sobre todo al teletrabajo. Los fines de semana es donde más han notado el incremento, sobre todo los sábados y domingos por la tarde donde la reserva de pistas ha pasado del 50% al 90-95%. Ejercicio, amigos, risas… eso es lo que les pide el cuerpo a mucha gente.

Luego está el ejemplo contrario. El de la gente a la que le gusta evadirse en solitario para desconectar de la pandemia mientras escucha su música favorita o simplemente se sumerge en pensamientos que le trasladan lejos del virus. Basta con darse un paseo por cualquier parque o monte para ver a miles y miles de ciclistas recorriendo sus carreteras y caminos. La subida en practicantes es visible pero se puede también corroborar con números. Según las Asociación de Marcas y Bicicletas de España (AMBE), “el incremento de las compras de bicicletas es de un 400% en nuestro país.” El mundo del ciclismo puede presumir de salir ganando de esta pandemia.

Las carreras populares también han sabido adaptarse a la nueva realidad. Desde hace un tiempo ya se vienen realizando carreras de 5 o 10 kilómetros con salida escalonada. No tienen salidas masivas con pistoletazo, pero AC/DC o Carros de Fuego retruenan y siguen emocionando a los corredores. Las ganas son tales que en una carrera que se va a realizar en Madrid las inscripciones se han agotado en una tarde. Puede que la situación que nos ha tocado vivir en este 2020 nos haga valorar más lo privilegiados que somos por poder realizar las actividades donde y cuando queramos. Se dice que uno no valora lo que tiene hasta que se lo quitan. Esto mismo puede que haya pasado con nuestra relación con el deporte. En cuanto nos han dejado volver a hacerlo lo estamos aprovechando al 110%. 

 

Lógicamente salir a hacer deporte como si no hubiese un mañana – como algunos lo estamos haciendo – indudablemente tiene sus aspectos positivos en cuanto a la liberación de estrés, pérdida de peso y bienestar en general. Pero pasar de 0 a 100 en dos días puede tener sus consecuencias negativas. La combinación de los meses de inactividad, aumento de peso en algunos, rigidez articular y muscular en casi todos y falta de ejercicio en general es una mezcla explosiva que atrae a muchas lesiones cuando volvemos a hacer deporte. Prueba de ello son la cantidad de pacientes que acuden en estos días al fisioterapeuta. Las clínicas de fisioterapia están trabajando a tope y la lista de lesiones que están tratando va desde las clásicas tendinitis de rodilla o codo por demasiado deporte hasta los dolores de espalda o cuello por trabajar en la mesa de la cocina debido al teletrabajo. 

Para evitar que esta situación de sobre- actividad nos afecte negativamente hay que seguir algunas pautas básicas dentro del deporte. Todo debe empezar con un buen calentamiento o, por lo menos, por una entrada progresiva al deporte que vamos a hacer. En el caso del tenis podemos empezar jugando a media pista o en el caso del running hacer los primeros kilómetros casi andando. Luego está el número de horas que pasamos haciendo ese deporte. Demasiado de lo mismo nunca es bueno. Una regla muy fácil de adoptar es practicar el deporte en días alternos. Si dejamos descansar a nuestros tendones y articulaciones un día entero antes de darles otra paliza el riesgo de que se lesionen disminuye bastante. Si aun así nos cuesta demasiado adoptar esta regla del day on – day off y el cuerpo nos sigue pidiendo marcha entonces otra formula puede ser practicar otro deporte o actividad el day off. Un día jugamos al padel y el otro vamos al gimnasio o piscina. Por último está el entrenamiento invisible, todos los ejercicios y acciones que podemos hacer para evitar las lesiones. Entre los más destacados están los ejercicios con gomas elásticas, los estiramientos o las movilizaciones articulares, pero también podemos incluir en este grupo relajarse con un buen masaje, ponerse hielo o calor, ir al fisioterapeuta o simplemente darse un buen baño caliente con sal soñando con esa época en la que nunca nos habíamos puesto una mascarilla. 

 

Cinco consejos que te harán correr hasta los 70 años (o más)

Tiempo de lectura: 2 minutos

¡Vamos a ser sinceros! Una vez rebasada nuestra juventud, una vez que ya hemos conseguido hacer nuestros mejores marcas, normalmente en nuestra treintena, lo que nos queda es seguir disfrutando del deporte que más nos gusta, el running. Lo importante es seguir sintiéndose competitivo, a un nivel inferior, pero ver que podemos apretar, que unas buenas semanas de entrenamientos elevan nuestro nivel y, sobre todo, que lo podemos hacer sin dolores. 

Aquí van cinco consejos para que puedas seguir devorando kilómetros muchos años. 

  1. Trabaja la movilidad articular. Lo llaman el aceite para las articulaciones, el lubricante de nuestro cartílago articular. Para conseguir esta lubricación basta con realizar movimientos de nuestras articulaciones acompasadamente en todas las direcciones. Este movimiento segrega un líquido viscoso en las articulaciones llamado líquido sinovial. El líquido sinovial reduce la fricción entre los cartílagos y otros tejidos en las articulaciones para lubricarlas y amortiguarlas durante el movimiento. Por lo tanto, movilidad, movilidad, movilidad… todos los días 10 minutos puede marcar la diferencia. 
  2. Técnica de carrera. Los ejercicios de técnica de carrera se hacen para ser más eficientes en nuestra zancada pero también para fortalecer los músculos de los pies. Cuando se dice que se te cae la cadera al correr o que no empujas los suficiente con los pies suele ser debido a una debilidad muscular de los músculos de la pierna y los pies. Ejercicios como el skipping, el “segundos de triple”, las escaleras tienen todos como objetivo mejorar nuestra forma de correr y, consecuentemente, disminuirán el riesgo de padecer lesiones. 
  3. Cross training. Esto quiere decir practicar otro deporte. A los corredores nos cuesta mucho “desperdiciar” una sesión de carrera por otra actividad que no sea correr. Pero los efectos positivos de montar en bici, nadar, ir al gimnasio o hacer Pilates son innegables. Una o dos veces por semana tenemos que realizar alguna de estas actividades que nos va a ayudar a fortalecer los músculos que se descompensan con tanta carrera. 
  4. Nutrición. Muy difícil. Cuidar de la alimentación es extremadamente complicado si ya estamos haciendo deporte. Es muy fácil caer en teoría de pensar que ya que estamos corriendo podemos comer lo que queramos. Hay que cuidar la alimentación siempre, corramos o no. Evitar los azúcares, las grasas y el alcohol. Solamente siguiendo este consejo llegaremos muy lejos. 
  5. Estiramientos. Se diferencia de la movilidad en cuanto a que los ejercicios de estiramiento se hacen sin movimiento. Un ejemplo sería intentar tocarse los pies con las manos e intentar aguantar esa posición durante 20 o 30 segundos. Los estiramientos son muy importantes e inciden más sobre las fascias de los músculos y las cápsulas articulares. Estirar por la noche viendo la televisión podría ser una buena opción. 

Movilidad de hombro

Tiempo de lectura: < 1 minuto

A la hora de rehabilitar o curarse de una lesión de hombro un factor que casi siempre hay que tener en cuenta es la flexibilidad o elasticidad de los movimientos de hombro. Sobre todo a partir de cierta edad un dolor de hombro es sinónimo de pérdida de movimiento. Todo tratamiento, por tanto, debe de ir encaminado a mejorar esas movilidad y los mejores ejercicios para conseguirlo son los dinámicos, es decir, los que a base de un ejercicios suave consiguen mantener e incluso mejorar el rango articular. Los discos de movimiento como los que se pueden ver en este video ayudan en gran medida a conseguir este objetivo.

No dudes en consultarnos sobre distintos ejercicios para mejorar la movilidad de hombro.

El misterioso dolor ciático

Tiempo de lectura: 3 minutos

Existen a mi entender dos tipos de lesiones. Las primeras, para mi las “fáciles”, las que se sabe como van a evolucionar si se realizan los tratamientos correctos y el paciente colabora (sobre todo en no empeorarla). Las segundas, las que yo llamo “misteriosas”. Estas lesiones no siguen un patrón preestablecido. El mismo tratamiento en dos pacientes con casos parecidos y puede tener un resultado totalmente contrario. Dentro de este segundo tipo de lesiones se encuentra la del nervio ciático. 

En esta serie de artículos voy a intentar describir las vicisitudes a la hora de tratar una lesión del nervio ciático. 

¿Qué es una ciática?

El término «ciática» se refiere a un dolor que irradia a lo largo del trayecto del nervio ciático, que se ramifica desde la parte inferior de la espalda a través de las caderas y los glúteos y hacia abajo de cada pierna. Por lo general, la ciática afecta solo a un lado del cuerpo.

La ciática se produce con más frecuencia cuando una hernia de disco, un espolón óseo en la columna vertebral o un estrechamiento de la columna vertebral (estenosis del conducto vertebral) comprimen parte del nervio. Esto causa inflamación, dolor y, a menudo, algo de entumecimiento en la pierna afectada.

El dolor y la incapacidad es muy variable. Va desde mucho dolor en diferentes partes de la pierna hasta entumecimiento de la pierna o el pie. El dolor puede agravarse por la noche durmiendo pero en otros casos empeora con la actividad. 

¿Por qué aparece?

Normalmente aparece un día sin previo aviso. Hay varias factores que pueden influir en su aparición: 

  • Edad. Los cambios en la columna vertebral relacionados con la edad, como las hernias de disco y los espolones óseos, son las causas más frecuentes de la ciática.
  • Obesidad. Al aumentar la sobrecarga en la columna vertebral, el exceso de peso corporal puede contribuir a los cambios espinales que desencadenan la ciática.
  • Profesión o actividad deportiva. Un trabajo que requiere que gires la espalda, cargar objetos pesadas o conducir durante largos períodos podría estar relacionado con el desarrollo de la ciática, pero no hay pruebas concluyentes de esta relación. A su vez hay varios deportes que sobrecargan esta zona de la espalda. 
  • Permanecer sentado durante mucho tiempo. Las personas que permanecen sentadas durante mucho tiempo o tienen un estilo de vida sedentario son más propensas a padecer ciática que las personas activas.

¿Se puede prevenir?

No siempre es posible prevenir una lesión del nervio ciático. Tampoco se sabe a ciencia cierta que hacer o que no hacer. Como norma general se pueden seguir estas indicaciones que pueden ayudar a que no aparezca:

  • Haz ejercicio regularmente. Para mantener la espalda fuerte, presta especial atención a los músculos del llamado core, es decir, los músculos del abdomen y de la parte inferior de la espalda. 
  • Mantén una buena postura al sentarte. Elige un asiento con un buen soporte lumbar, apoyabrazos y base giratoria. Puedes colocar una almohada o una toalla enrollada en la parte baja de la espalda para mantener su curva normal. Mantén las rodillas y cadera alineadas.
  • Utiliza una mecánica adecuada. Si estás de pie durante períodos prolongados, apoya un pie en un banquito o en escalón. Esto puede ayudar a sentir menos dolor. Cuando levantes objetos pesados, deja que las piernas hagan el esfuerzo, dobla las rodillas.

¿Por qué acudir al fisioterapeuta?

Un buen tratamiento de fisioterapia debe de ir encaminado a mejorar tres aspectos importantes:

  1. Recuperar la movilidad de movimientos que se hayan acortado. El más común suele ser levantar la pierna estirada, ya sea tumbado o de pie. Este es el movimiento que más se ve afectado por una irritación del nervio ciático. Relajar la musculatura. 
  2. Relajar la musculatura que se haya ido contracturando con el tiempo. Normalmente suele ser los músculos glúteos, los músculos lumbares y los músculos posteriores de la pierna. 
  3. Recuperar la seguridad en ciertas acciones realizando ejercicios funcionales. 

5 motivos por los que acudir al fisioterapeuta

Tiempo de lectura: 2 minutos
  1. “Antes de que sea demasiado tarde”. Este es el principal factor por el que debes acudir al fisioterapeuta si un dolor no se va en unos días. Hay dolores que desaparecen a los dos o tres días. Estos suelen ser dolores tipo agujetas o provocados por un ejercicio o movimiento al que no estás acostumbrado. Una vez pasado este espacio de tiempo el dolor se convierte en lesión y la lesión se puede volver crónica. Es antes de que el dolor se vuelva lesión cuando debes acudir al fisioterapeuta, para frenar la progresión de la lesión. La figura del fisioterapeuta
  2. Los consejos de un buen fisioterapeuta te pueden ayudar mucho. Si el fisioterapeuta tiene experiencia ya habrá tratado la misma lesión en multitud de ocasiones. Sabrá, por tanto, cual es el mejor tratamiento, los mejores ejercicios y lo que debes y no debes hacer para esa lesión en concreto. Esta información es muy valiosa. 
  3. No poder realizar la actividad que tanto te gusta es un fastidio. Vivir con un dolor muscular o articular constante es inaceptable. Todos deberíamos de ser capaces de vivir sin dolor. La frase… ya me he acostumbrado a vivir con este dolor… no es aceptable. Por tu bienestar y por el de la gente que te rodea – hartos de tus quejas – tienes que acudir al fisioterapeuta para quitarte ese dolor que se ha instaurado cómodamente en tu cuerpo. Tratamiento Thimblex
  4. Un fisioterapeuta te puede ayudar a salir de la famosa “espiral negativa”. Para los que no la conozcan, la espiral negativa del dolor es un círculo en el que el dolor provoca debilidad en los músculos, lo que a su vez provoca un mala funcionalidad (hacemos gestos para intentar no sentir el dolor) de la zona, lo que nos lleva a más dolor. Si quieres salir de ese dolor que sientes tienes que cortar este círculo vicioso y una buena manera es con la ayuda de un fisioterapeuta. Masaje realizado por un fisioterapeuta
  5. Un fisioterapeuta te hará ahorrar dinero y tiempo. Si eres capaz de solucionar tu lesión acudiendo a un fisioterapeuta te ahorrarás futuras visitas a médicos especialistas, pruebas diagnósticas caras, plantillas, medicamentos y otras terapias por las que irás pasando. Acudir a un fisioterapeuta tiene un coste, pero nada comparado con lo que te puedes gastar si esa lesión se prolonga en el tiempo. 

5 consejos a tener en cuenta cuando se tiene dolor de hombro

Tiempo de lectura: 3 minutos
  1. La mayoría de las lesiones de hombro cursan con inflamación. Sobre todo la inflamación se encuentra en un espacio que se llama “espacio subacromial”, espacio por el que pasa el músculo supraespinoso y donde se aloja la bolsa serosa (que provoca la famosa bursitis). Esta inflamación es una de las causas que provoca dolor cuando levantamos el brazo para coger algún objeto. Por lo tanto, cada vez que levantas el brazo y sientes dolor estás creando más inflamación, o por lo menos no estás dejando que la inflamación desaparezca. Es muy importante, en consecuencia, no realizar gestos que te duelan. ¡Utiliza el brazo “no lesionado” para acciones que sabes que te van a doler (servir agua de una jarra, coger las tazas del café, ponerte el cinturón en el coche…)!

  1. ¡Dormir sobre el lado lesionado! Algo muy difícil de evitar si llevas toda tu vida durmiendo de lado. Pero esta es una de las causas más relevantes que no ayuda a la curación de tu hombro doloroso. Si te levantas con el hombro dolorido no estás ayudando a su recuperación. ¿Cómo puedes evitarlo? No hay un consejo definitivo en este aspecto. Para empezar duérmete en otra postura, esto es lo más fácil y evidente. Tal vez cambia de lado de la cama. Hay pacientes que incluso se atan la muñeca a la cintura para no poder subir el brazo. Usa tu imaginación e intenta no sentir el hombro dolorido por las mañanas. 

  1. ¡Manos arriba! Mejor dicho, brazos arriba. Utilizamos aquí las psicología inversa. Si te duele el hombro al levantar el brazo tienes que levantarlo periódicamente. No es cuestión de que te pongas a jugar al volleyball. Pero sí que hay que levantar el brazo de forma controlada un par de veces al día. ¿Contradice este punto al punto nr. 1 arriba descrito? En parte si pero hay una sutil diferencia. No es lo mismo levantar el brazo sintiendo dolor 20 veces al día que hacerlo un par de veces de forma muy controlada. El peligro de levantar el brazo es que cada vez te cueste más y llegue un momento en el que ya no puedas ni hacerlo aunque lo intentes. La cápsula articular (membrana fibrosa que recubre la articulación) se va acostumbrando a esa nueva posición en la que el brazo no pasa por encima del hombro y sus fibras acabarán por acortarse. Muy importante, por tanto, levantar el brazo de forma periódica. Puedes hacerlo cada vez que estás en la cocina, cada vez que coges el ascensor o incluso sentado viendo la televisión. 

Tratamiento de lesión de hombro

  1. Movilidad antes que fuerza. Existe una creencia errónea (a mi entender) de pensar que cuando un hombro duele hay que fortalecerlo. Hay que fortalecer, sí, pero una vez que el movimiento no provoque dolor. La primera fase de toda recuperación de hombro debe de ir encaminada a recuperar la movilidad. Dejaremos el trabajo de gomas y pesas para más adelante. 
  2. ¿A cuantos practicantes de yoga les duele el hombro? En mi consulta hay muchos. Hay ciertos ejercicios que parecen inocuos pero que pueden empeorar la lesión. O, por lo menos, no van a ayudar a que la lesión se recupere. Planchas, fondos, el famoso “downward dog”… todos son ejercicios que cualquier persona con dolor hombro debe de evitar. Ya habrá tiempos y ocasiones en el futuro para hacer esos ejercicios cuando el dolor desaparezca.  

Trucos para quitarte ese dolor de hombro (que ya dura demasiado)

Tiempo de lectura: 3 minutos

¿Te creías que las vacaciones iban a acabar con ese dolor tan molesto en tu hombro? Por un momento, disfrutando de esas cañitas en la playa, parecía que tu hombro había mejorado. Pero ha sido volver a casa, a la rutina y ese viejo dolor ha vuelto de inmediato. el hombro vuelve a dolerte por las mañanas, al levantar el brazo para coger las tazas de café, al intentar ponerte en forma haciendo flexiones o incluso al coger el ticket del parking. 

¡No desesperes! Es el momento de ponerte en acción, ponerte en manos de expertos y quitarte ese dolor que lleva ahí ya demasiado tiempo. 

MUCHOS DOLORES TIENEN LA MISMA CAUSA

A no ser que tu dolor sea debido a un accidente, a un movimiento violento o a una caída de la bici la causa de tu dolor va a sonar a algo similar a esto:

  • Tendinopatía del tendón del supraespinoso. 
  • Bursitis subacromial. 
  • Inflamación en el espacio subacromial. 
  • Calcificaciones en el tendón del supraespinoso. 
  • Tendinopatía del tendón subescapular. 

Puede que en el informe de la resonancia ponga uno de estos diagnósticos, en la mayoría de los casos van a ser dos o tres. ¡No te preocupes! Cualquier dolor crónico de hombro se puede mejorar con el tratamiento adecuado. 

LAS LESIONES CRÓNICAS DEBILITAN LOS MÚSCULOS CERCANOS A LA LESIÓN

Incluso deportistas de élite que están compitiendo puede que tengan músculos que no actúan de forma correcta. La expresión que describe esté fenómeno es mucho más gráfica en inglés que en español: “Muscles are not firing well”. Es decir, los músculos no están “disparando” de forma correcta. Esto le puede ocurrir a los músculos que están directamente relacionados con el dolor, pero puede que también otros músculos adyacentes estén comprometidos. Para la curación de una lesión es fundamental identificar estos músculos y tratarlos en consecuencia. Todas las sesiones de Thimblex empiezan con un análisis muscular detallado usando aparatos especialmente diseñados para ello. 

LA MOVILIDAD ES LA PRIMERA VÍCTIMA

Levantar el brazo es una acción muy fácil hasta que el hacerlo te provoque dolor. Entonces dejarás de levantar el brazo y, pasadas unas semanas, esta simple acción te resultará muy difícil de hacer. A partir de aquí la movilidad irá disminuyendo día a día hasta que llegue el día en el que no puedas subir el brazo hasta arriba o llevar el brazo por detrás de la espalda. Este proceso que hemos descrito es muy común en dolores crónicos de hombro. Una buena parte de los tratamientos Thimblex van a ir encaminados a recuperar esa movilidad perdida lo que ayudará a la disminución del dolor. 

TRATAMIENTOS ENCAMINADOS A RECUPERAR LA FUERZA Y LA MOVILIDAD

La mejor forma de curar una lesión es llevando todo a la normalidad. Los músculos “dormidos” tienen que volver a “disparar” de forma correcta. Los movimientos limitados tienen que dejar de estar limitados. Esta es la única manera de recuperar un hombro doloroso. Todo lo demás son parches, tratamientos que quizás mejoran el dolor por un espacio de tiempo pero que nunca consiguen llevar a la articulación a la normalidad. 

Un viaje por el mundo de las terapias

Tiempo de lectura: 7 minutos

UN VIAJE POR EL MUNDO DE LAS TERAPIAS

Juan Reque

Supongamos por un momento que disponemos de fondos ilimitados, de vacaciones infinitas y podemos desplazarnos libremente por el mundo. Luego imaginemos que llevamos ya un año con un dolor crónico en el hombro que no nos deja dormir o de una molestia persistente en la rodilla que nos impide subir y bajar escaleras. Numerosas visitas a médicos, tratamientos fisioterapéuticos y medicinas no han conseguido mejorar nuestra situación. Entramos ya en la fase de la desesperación. 

Ahora os propongo un juego- solo por darnos el gusto- juguemos a ser Cristiano Ronaldo o Tiger Woods: tenemos el jet privado en la pista de despegue y podemos ir a visitar a los mejores especialistas, realizar los mejores tratamientos sin importarnos el lugar ni el coste. 

Yo empezaría el viaje en Düsseldorf, Alemania. Ahí, en ese pequeño pueblo a orillas del rio Rin se encuentra nuestro primer especialista, el Dr. Wehling. En un momento de inspiración en 1986, este especialista en medicina molecular consiguió crear una “poción mágica” con unos poderes antiinflamatorios nunca antes vistos. Según comenta, su método, el Regenokine, es 120 veces más efectivo que un tratamiento más convencional como el PRP (Platelet Rich Plasma) o las infiltraciones de corticoides. En su libro “The End of Pain” describe como el mismo Papa Juan Pablo II le dio las gracias por curar sus rodillas maltrechas de tanto rezar arrodillado. A Alex Rodríguez, jugador de baseball, después de su tratamiento le dieron ganas de subir esprintando una colina que hay a la salida de la clínica y el fallecido Kobe Bryant publicó en sus redes sociales numerosos detalles sobre el tratamiento. Regenokine es una terapia invasiva que utiliza factores de crecimiento de la sangre del paciente para estimular la curación natural del área lesionada. En la primera sesión se le extrae sangre al paciente, se calienta a una temperatura “similar a la fiebre” y se centrifugada en el mismo centro. Este proceso separa diferentes partes de la sangre. A continuación se selecciona un suero concentrado lleno de sustancias antiinflamatorias que se inyecta en el área lesionada.

El suero generalmente proporciona un alivio inmediato del dolor, pero pueden pasar varias semanas antes de que las propiedades antiinflamatorias surtan efecto. El tratamiento Regenokine se usa para tratar prácticamente todas las lesiones de articulaciones, ligamentos, músculos y tendones como artritis o tendinopatías de hombro o rodilla. ¿Y dónde está el problema la trampa? Pues tiene dos. La primera es que el tratamiento dura cinco días consecutivos con lo que es imprescindible pasar unas mini vacaciones en Alemania y la segunda, la peor, el precio: unos 10.000 Euros por todo el tratamiento.

El viaje continúa y nos dirigimos ahora a Londres. Ahí acudiremos al London Independant Hospital donde se encuentra el radiólogo Dr. Otto Chan. Dr. Chan y su equipo se han especializado en una técnica llamada High Volume Injections (HVI). High volume injections son inyecciones para aliviar el dolor crónico en articulaciones y tendones. El procedimiento implica el uso de una guía de ultrasonido para inyectar un volumen bastante alto de solución (30-40 ml) en el espacio entre el tendón y la vaina del tendón; donde viajan los vasos sanguíneos y nervios. Esta solución contiene solución salina normal (sal en agua) y anestésico local. La solución separa y libera los vasos y nervios empujando suavemente la vaina del tendón lejos del propio tendón. Es como si hinchásemos un globo con agua. Esto ayuda a restablecer el proceso de curación, liberar adherencias y reducir el dolor. Según el Dr. Chan los efectos en casos como la tendinopatía del supraespinoso, el temido el “hombro congelado”, son inmediatos. El paciente sale de la consulta con mayor movilidad y menor dolor. Aun así recalca que es importante complementar su tratamiento con un buen protocolo de fisioterapia y rehabilitación. No es de extrañar que Dr. Chan colabore en el torneo de tenis de Wimbledon todos los años. 

Nuestro siguiente especialista no es fácil de localizar. Tendremos que mirar en la página web de la ATP (Asociación Profesional de Tenis) y buscar el torneo que se esté disputando esa semana. Ahí, en una habitación de alguno de los hoteles oficiales es donde el italiano Dr. Pier Francesco Parra monta su “campamento”. No es extraño ver una cola de jugadores en el pasillo del hotel. Pero lo que sí que es digno de reseñar es que entre los jugadores esperando pacientemente nos podemos encontrar a nombres ilustres como Rafael Nadal, Novak Djokovic o Ivan Ljubicic, todos esperando su turno para dejarse “freir” por el laser de Dr. Parra. Dr. Laser, como se le denomina en su página web, lleva años paseando su laser por los aeropuertos de todo el mundo como si fuese su recién nacido. A la pregunta de por qué su laser es tan efectivo su contestación es simple: “Su laser es muy potente y tiene un porcentaje de curación elevada.” La diferencia entre los lasers efectivos y no efectivos es la penetración del haz de luz, que varía entre 2 y 5 cm. Es decir, a mayor potencia, mayor profundidad y a más fibras se puede llegar.

Los beneficios del laser son tres:

  • Reducir la inflamación en tejidos y articulaciones. 
  • Producir analgesia de los nervios para que duelan menos. 
  • En músculos contracturados reducen la sensibilidad y relajan las fibras musculares contraídas. 

El rango de lesiones que se es capaz de curar con un laser es muy amplio. Lesiones en tendones, músculos, ligamentos en hombros, codo o rodilla son los tratamientos más comunes que suele tratar el famoso Doctor italiano. 

Si todavía nos quedamos con ganas de comer más Bratwurst y beber cerveza podemos volver a Alemania. Esta vez a Munich, donde podemos visitar a Hans Wilhelm Mueller Wohlfahrt y sus “magic hands”. Mueller- Wohlfahrt trabaja para el equipo de futbol Bayern Munich pero ha tratado a personajes como Usain Bolt, Paula Radcliffe, Maurice Greene o músicos como Bono. Su terapia, para algunos controvertida, es un misterio. Huyendo de la química y de los medicamentos convencionales, sus tratamientos son infiltraciones en las que combina sustancias homeopáticas con otras más curiosas como extracto de cresta de gallo o derivados de sangre de ternera. En varias entrevistas habla abiertamente de su animadversión por las pruebas diagnósticas como la resonancia magnética, de su confianza en el diagnóstico con las mano e incluso de una energía y fuerza que viene de la mano de Dios. Dr. Feelgood, otro de sus apodos, basa casi todo su diagnóstico médico en sus manos, y considera que muchas de las lesiones musculares no se diagnostican correctamente lo que lleva al deportista a estar demasiado tiempo parado. Aunque lleva más de 40 años trabajando para el Bayern Munich y para la selección alemana de futbol su forma de trabajar no es del agrado de todos los entrenadores. En la época de Pep Guardiola en su club no consiguieron entenderse y esto forzó la salida del reputado médico del club al que volvió nada más abandonar Pep el club.

Por último nos vamos a referir a un tipo de terapias que se lleva realizando desde hace muchísimos años en todo el mundo. La primera referencia se encuentra en los años 60 del siglo pasado cuando Dr. Cyriax desarrolló un tipo de masaje, el masaje transverso profundo, que resultaba muy efectivo en el tratamiento de tendinopatías o lesiones musculares. Su efecto analgésico y de re-ordenación de las fibras de colágeno lo hace muy efectivo con el único inconveniente que es muy doloroso y algunos pacientes no lo pueden soportar. 

Si cruzamos el charco nos encontramos con un método similaren, la terapia ART nacida en San Diego, California. ART es una técnica manual que trata de alinear y regenerar las fibras musculares. Como su nombre indica, Active Release Technique, el paciente realiza un movimiento articular activo mientras que el terapeuta realiza una fuerte presión acompañando el movimiento. Es un tratamiento muy efectivo también para el tratamiento de lesiones musculares o tendinosas. Este tipo de técnica ha llegado a España de la mano de Thimblex y Juan Reque. La teoría de Thimblex es muy visual. Las lesiones provocan inflamación y ésta inflamación hace que el espacio entre los músculos y la piel se reduzca con lo que los fluidos – flujo sanguíneo y linfático – no siguen su curso normal. Se crea por tanto un “estancamiento” de fluidos lo que impide la curación de la lesión. Al movilizar y liberar las estructuras, los fluidos vuelven a su cauce y, en ese momento, comienza la denominada curación orgánica. A partir de aquí solo queda esperar pacientemente a la recuperación y acompañar este proceso con ejercicios específicos y una alimentación adecuada. 

Thimblex es un método muy efectivo en el tratamiento de lesiones crónicas como lo puede ser el hombro congelado, las tendinopatías de hombro o rodilla o los problemas articulares y de cartílago de rodilla o cadera. Maria Sharapova fue una de las primeras “celebrities” en confiar en Thimblex para intentar recuperar su hombro y describió la terapia como una novedosa, inteligente y efectiva forma de tratar lesiones crónicas deportivas.  

LA LUCHA CONTRA LA INFLAMACIÓN

Los cinco métodos que hemos descrito en este artículo tienen varias características en común. Para empezar sus creadores llevan más de 20 o 30 años ejerciendo su profesión. Seguramente en los comienzos de su vida profesional probaron numerosos métodos, leyeron libros sobre terapias diferentes, viajaron al extranjero para ver como trataban otros médicos y, poco a poco, fueron perfeccionando y mejorando su forma de trabajar hasta conseguir su propia “formula”. Ahora bien, eso no quiere decir que sus tratamientos curen a todo el mundo o sean efectivos al ciento por cien. Como la mayoría de ellos han comentado en entrevistas y artículos su efectividad ronda entre el 50 y 80 %. 

Hay un componente que todos los métodos comentados anteriormente tienen en común y es la habilidad de reducir la inflamación. Ya sea con laser, con inyecciones o con las manos, lo importante es la reducción del edema. La gran mayoría de las lesiones tendinosas, ligamentosas, articulares e incluso musculares cursan con inflamación. La inflamación, visible y palpable en un primer momento, puede derivar en una inflamación interna que casi no se percibe. Si la lesión no mejora y se prolonga en el tiempo la inflamación seguirá ahí estancada con lo que los músculos o tendones lesionados y los músculos próximos se pueden atrofiar con la consecuente disminución de la capacidad de activación. Como si fuese la primera ficha de un rally de dominó, al caer la primera, los músculos, lo siguiente en caer pueden ser las articulaciones que perderían movilidad. Lo siguiente serán los tendones, seguidos de los ligamentos y así en una caída que hay que cortar en algún momento. La idea es frenar esta caída con un tratamiento efectivo que consiga revertir la situación y comenzar el proceso de curación. 

LOS TIEMPOS DE CADA LESIÓN

La lógica nos dice que un solo método no puede curar una lesión que lleva instaurada en nuestro cuerpo durante mucho tiempo. Todos y cada uno de los creadores de las terapias que hemos descrito en este artículo hacen especial hincapié – en entrevistas y publicaciones- en la importancia de un trabajo de rehabilitación y prevención para que la lesión no vuelva a aparecer. Toda recuperación tiene que seguir los plazos establecidos, unos plazos marcados por nuestro organismo. De lo contrario el riesgo de recaída es muy alto. La ley de la Arteria o la curación orgánica son, al final, las formas más eficaces. La sangre oxigenada y el fluir de la linfa harán que se eliminen las sustancias catabólicas (de deshecho) estancadas en la zona lesionada. La consecuente activación de los músculos “dormidos” debido a la lesión, acompañada de una buena alimentación antiinflamatoria, hará que las probabilidades de recuperación sean lo más altas posibles.

Referencias:

https://www.nytimes.com/2007/09/01/sports/tennis/01notes.html

https://www.youtube.com/watch?v=XTwpSq3n9Go

https://www.france24.com/en/20180330-mueller-wohlfahrt-maverick-doctor-with-magic-hands

https://en.wikipedia.org/wiki/Hans-Wilhelm_Müller-Wohlfahrt

https://www.welt.de/sport/plus205380895/Sportarzt-Mueller-Wohlfahrt-Ueber-50-Prozent-aller-Diagnosen-von-Muskelverletzungen-stimmen-nicht.html?notify=success_subscription

https://www.sueddeutsche.de/muenchen/mueller-wohlfahrt-gott-glaube-1.4675444

Estiramientos en el deporte (artículo publicado en la revista Grand Slam)

Tiempo de lectura: 7 minutos

MÁS QUE ESTIRADOS

Por Juan Reque y Michal Novotny

Las rutinas de estiramiento antes del inicio de la actividad tenística, vienen usándose desde hace décadas. ¿Pero son realmente efectivas? Te mostramos lo que los estudios más 

recientes han aportado al tenis actual. 

LOS ESTIRAMIENTOS EN EL TIEMPO

Históricamente los estiramientos que realizaban los tenistas han sido secuencias de tipo estático (estiramientos sin movimiento. Se lleva a la articulación a la posición deseada y se mantiene esa postura unos 30 segundos) que tenían como fin el estiramiento y el calentamiento de grupos musculares como son los adductores, los isquiotibiales o los cuádriceps. Realizando estos estiramientos se pretendía prevenir lesiones y mejorar el rendimiento deportivo. Pero a lo largo de los años han ido apareciendo diversos estudios que han intentado dar cierto rigor científico a las técnicas utilizadas por preparadores físicos y fisioterapeutas de distintos deportes. Se intentaba demostrar que lo que se realiza tiene un fin, y que no se están realizando técnicas que a la larga no sirven de nada y que incluso pueden ser perjudiciales. Así, paralelamente a los estudios que se han ido publicando sobre todo gracias a Inter- net- los fisioterapeutas del circuito de tenis han ido actualizando sus técnicas para darle más sentido al trabajo que realizaban. Hay que decir que introducir cambios en el deporte de élite no es fácil, ya que las rutinas que vienen realizando los deportistas las tienen muy interiorizadas y en la mayoría de los casos se mira con escepticismo a lo nuevo, a lo diferente. 

Uno de los aspectos que más ha evolucionado han sido precisamente los estiramientos. Los tenistas de los años 70 prácticamente no realizaban ningún tipo de estiramiento, incluso la preparación física no se realizaba de forma organizada y constante. Pero poco a poco empezaron a ver que hacía falta algo más para mantenerse lejos de las lesiones y para jugar a un nivel alto. Fue entonces cuando entraron en escena los estiramientos. En un primer momento los únicos estiramientos que se realizaban eran los estáticos y ésta práctica se ha mantenido hasta el comienzo del siglo XXI. Es en ese momento cuando se han ido introduciendo pequeños cambios que nos han llevado hasta la actualidad, a una situación en la que sabemos, o pretendemos saber, exactamente el objetivo y la función de cada estiramiento y maniobra que realizamos. 

¿SIRVEN O NO SIRVEN? 

A modo de resumen, podríamos decir que estas han sido las conclusiones de los diferentes estudios. ?Utilizar estiramientos dinámicos, stress stretching 

y movilizaciones como parte de un calentamiento es más efectivo, ya que consigue un mejor calentamiento muscular y articular. Estas técnicas deben de combinarse con ejercicio aeróbico de intensidad media como puede ser carrera continua o bicicleta estática. 

?Los estiramientos estáticos no tienen gran interés como calentamiento y su máximo beneficio reside en que mejorar la amplitud de movimiento (ROM) y la flexibilidad en general. 

?Ninguno de los estudios ha demostrado que los estiramientos sean eficaces a la hora de reducir el riesgo de lesiones, como mucho pueden prevenir ciertas lesiones musculares. 

LA RUTINA IDEAL 

Las recomendaciones que podemos dar desde aquí del trabajo que se debe de realizar para prevenir lesiones de los miembros inferiores son las siguientes. 

Calentamiento: 

– ?10 minutos de ejercicio aeróbico.
?- 10 movilizaciones de las articulaciones que intervienen en el deporte que se va a practicar (para el tenis: hombro, codo, espalda, rodilla)
– ?2- 3 estiramientos forzados de las articulaciones “conflictivas” o propensas a lesionarse. ?Ejercicios de técnica de carrera (skipping, rodillas arriba, talones a glúteos…) 

Enfriamiento: 

?- 10 minutos de ejercicio aeróbico.
?Ducha, ingesta de hidratos de carbono.
?- 10 minutos de estiramientos estáticos suaves. 

Sesión especial de estiramientos: 

?2- 3 veces por semana se puede realizar una sesión completa de estiramientos. En ella se realizarán estiramientos estáticos de todas las articulaciones y ejercicios de yoga. 

?Con esta sesión se pretende mejorar la flexibilidad global del tenista. 

?La sesión especial de estiramientos se deberá de realizar al finalizar la jornada, después de haber entrenado. 

Las lesiones de los miembros inferiores son una constante en el tenis debido a los mo- vimientos multidireccionales combinados con acciones que llevan a las articulaciones a posiciones extremas dentro de su rango de movimiento. Además, el tenis es un deporte único ya que se juega sobre varias superficies con distintos grados de fricción que requieren una respuesta diferente dentro del binomio zapatilla/superficie. Esto hace que los movimientos sean siempre diferentes y que las articulaciones de cadera y rodilla sufran un gran stress debido a esta variedad de estímulos. 

Un aumento de las lesiones de cadera y de las estructuras que inter- vienen en sus movimientos ha hecho que la comunidad científica del tenis se haya puesto en alerta e intente explicar y, sobre todo, buscar nuevas técnica que prevengan lesiones comunes como el síndrome de los adductores, lesiones de ingle o incluso lesiones de cadera degenerativas. En este artículo vamos a mostrar algunas de las nuevas tendencias en rehabilitación para prevenir las lesiones de cadera y miembro inferior. 

El dudoso éxito de los estáticos 

Los estiramientos estáticos ha sido la técnica estrella durante muchos años. Los jugadores, tanto antes del entrenamiento como una vez finalizado el mismo, realizaban una sesión de estiramientos estáticos pasivos en los que se estiraban de forma progresiva todas las articula- ciones y musculaturas del cuerpo. Con la ayuda de un fisioterapeuta, se empezaba tumbado boca arriba trabajando la cadena posterior para después pasar a tendido prono para estirar la cadena anterior. Finalmente se estiraban los miembros superiores, sobre todo las musculaturas rotadoras de hombro. No nos equivocamos si decimos que el 100 % de los jugadores realizaba por lo menos una vez al día esta rutina (estudio St. Poelten 2002, Michal Novotny/Juan Reque). La duración de este tipo de sesiones era de 15 a 20 minutos y se debe decir que es una técnica muy popular entre los tenistas ya que no requiere gran esfuerzo por parte del jugador. Todo el trabajo lo realiza el terapeuta. (Foto 1: Estiramiento estático pasivo de la musculatura isquiotibial. Foto 2: Estiramiento está- tico pasivo de la musculatura lumbar. Foto 3: Estiramiento estático pasivo de la musculatura del cuádriceps. Foto 4: Estiramiento estático pasivo músculos rotadores externos de hombro) 

Pero las dudas empezaron a aparecer cuando los fisioterapeutas del circuito se pusieron a analizar el trabajo que realizaban. Se pensaba, utilizando la lógica, que un estiramiento sin movimiento no podía preparar de forma correcta al músculo para un esfuerzo explosivo, que para ello se debería de realizar un movimiento dinámico. Igualmente se suponía que un estiramiento tumbado en una camilla no podía prevenir una lesión que podía aparecer durante un es- fuerzo extremo en la pista. Como último, se suponía que un ejercicio sin movimiento difícilmente podía calen- tar una articulación. Así es como se pusieron a investigar y encontraron multitud de estudios que reafirma- ban sus dudas. 

NUEVAS TEORÍAS

 

El primer estudio que abrió la caja de pandora fue realizado en Australia (A randomized trial of preexercise stretching for prevention of lower- limb injury, 2000, Pope) sobre más de 1500 reclutas que se encontraban realizando el servicio militar. El estudio tenía ciertas bases científicas y la conclusión a la que llegaban era que practicar una rutina de estiramientos estáticos antes del ejercicio no reducía en lo más mínimo el riesgo de padecer lesiones musculares y articulares en los miembros inferiores. 

Como consecuencia de este primer estudio se realizó un segundo para corroborar los datos. En este caso también en Australia y también sobre jóvenes reclutas (Effect of static stretching on prevention of injuries for military recruits, 2003, Amako). Esta vez los resultados fueron al- go más esperanzadores. El estudio demostró que realizar estiramientos estáticos podía prevenir en cierto grado las lesiones musculares pero que en ninguna manera podían pre- venir lesiones articulares o óseas. 

Rápidamente empezaron a aparecer detractores de estos dos estudios y se multiplaron las réplicas desde diferentes partes del planeta. Las mayores críticas se centraban en la imposibilidad de comparar a los reclutas- fuera de forma con deportistas de élite bien entrenados. 

Finalmente, en 2004, se publicó un estudio (March 2004 issue of Medicine & Science in Sports & Exercise®, Stephen B. Thacker) que intentó esclarecer toda la confusión que se había creado. Según los autores del artículo la utilización de los estiramiento se basaba en la intuición y añadían, además, que para conseguir reducir realmente el riesgo de lesiones se debe de realizar un calentamiento que incluya ejercicios de fuerza, ejercicios dinámicos, ejercicios de equilibrios y ejercicios aeróbicos. 

MOVILIZACIONES ARTICULARES

Las movilizaciones son movimientos articulares suaves, que llevan a la articulación de un extremo a otro y que, contrariamente a los estiramientos, se deben de repetir entre 10 y 20 veces, según el ejercicio. Es esta oscilación repetida la que hace que la articulación, que se encuentra deshidratada después de 8 horas de reposo durante la noche, empiece a lubri- 

carse de forma progresiva con líquido sinovial hasta llegar a un estado óptimo para realizar el ejercicio. Se debe de recalcar que, justamente este hecho, la lubricación y el aumento de la temperatura articular, es lo que hace interesante esta técnica y lo que ha hecho que más y más jugadores y fisioterapeutas la elijan por delante de otras como los estiramientos. 

STRESS STRETCHING

Los stress stretching tienen como característica el posicionamiento de la articulación que se quiere trabajar hasta una postura extrema. En esta postura y con el músculo en un estado de estiramiento, se realizarán pequeños movimientos de acortamiento y estiramiento con el fin de desestabilizar y de provocar un desequilibrio. Este tipo de estiramiento es el que más se asemeja a una situación real de juego y, consecuentemente, el más fiable si se pretende reducir el riesgo de lesiones por 

Progresión 

Nivel I: 

?Punto de apoyo A- fijo, en el suelo. 

?Punto de apoyo B- en las manos del terapeuta o balón suizo. 

Foto 5: Estiramiento de musculatura adductora con balón suizo. 

Nivel II: 

?Punto de apoyo A- plano inestable 

?Punto de apoyo B- en las ma- nos del terapeuta. 

Foto 6: Estiramiento de musculatura adductora nivel II.
Foto 7: Estiramiento de musculatura isquiotibial nivel II. 

Foto 8: Estiramiento de musculatura flexora de cadera nivel II. 

Nivel III: 

?Punto de apoyo A- plano inestable 

?Punto de apoyo B- plano inestable 

Foto 9: Estiramiento de musculatura adductora con los dos puntos de apoyo inestables. 

Nivel IV: 

?Cualquier combinación de las anteriores pero realizando un ejercicio diferente con las ex- tremidades superiores(golpes con la raqueta). 

Foto 10: Estiramiento de musculatura adductora realizando gestos de tenis. 

sobre-estiramiento. Aparte del componente de estiramiento también se consigue traba- jar la fuerza muscular, ya que los músculos que participan en el estiramiento tienen que hacer esfuerzo para equilibrarse. Finalmente, es el método ideal para trabajar músculos biarticulares y cadenas muscular es(isquiotibiales/cuádriceps). 

Este tipo de estiramientos tiene todavía poca base científica y está sujeto a la imaginación del terapeuta. Lo que sí que podemos corroborar es que la eficacia a nivel de 

sensaciones por parte del jugador es muy positiva y estamos convencidos de que su utilidad en la prevención de lesiones se de- mostrará en futuros estudios. 

Forma de trabajo: El jugador presentará dos puntos de apoyo. Un extremo se apoyará en el suelo, en una superficie fija o en un plano inestable (punto de apoyo A). El otro extremo será el móvil, el cual será operado por el fisioterapeuta que realizará pequeños movimientos de tracción, estiramiento, acortamiento (punto de apoyo B). 

Músicos y lesiones crónicas (artículo publicado en la revista Melómano Abril 2020)

Tiempo de lectura: 9 minutos

MÚSICOS Y LESIONES CRÓNICAS

Una visión actual de la relación entre los músicos profesionales y las lesiones que padecen en el día a día. Las causas, los diferentes tipos de lesiones, sus tratamientos y el punto de vista de un fisioterapeuta. 

Coescrito por Mariana Todorova y Juan Reque. 

Estamos acostumbrados a ver a deportistas profesionales recibir tratamientos o realizar ejercicios terapéuticos en gimnasios y centros deportivos. Cada lesión de Cristiano Ronaldo o Pau Gasol es descrita, no solo por médicos y fisioterapeutas, sino también por medios de comunicación. Las lesiones deportivas se han convertido en algo cotidiano, algo que no hay que esconder y que no tiene que provocar sentimiento de culpa por parte del atleta. 

Pero esta situación es diferente en otros ámbitos profesionales. Concretamente en el mundo de la música, mucho menos mediático y menos lucrativo, la situación es diferente. La música es una actividad profesional que requiere del mismo o más horas de práctica que el deporte profesional. Guitarristas, violinistas, pianistas… pasan horas y horas ensayando en solitario en casa. No hay cámaras de televisión ni reporteros de la prensa deportiva. Solo el instrumento, los tendones, los músculos y el esfuerzo del músico. 

Como media un músico ensaya 4 o 5 horas diarias. Horas en las que su cuerpo está en tensión. No una tensión dinámica como la de los atletas, sino una tensión estática en los que el músico realiza pequeños movimientos con los dedos y las manos. Sentado al frente del piano, sentado en una silla encorvado hacia delante o de pie con el violín al hombro los músculos se fatigan. La fatiga muscular no aparece de repente. Es después de una acumulación de días, años, cuando un día el músculo trapecio superior, el flexor de la muñeca o el cuadrado lumbar dice ¡basta! 

Mariana Todorova es un ejemplo de ello. Fuera del mundo especializado de la música es una ciudadana más. Pero, como mínima carta de presentación: ¡lleva 22 años como concertino de la Orquesta de RTVE! Su rutina diaria incluye cuatro a cinco horas diarias de dedicación exclusiva al violín. Y esto desde hace treinta años. Todo ello con una altísima exigencia añadida a la tensión de los conciertos en directo. Estos han sido los ingredientes necesarios para que la violinista desarrollara la llamada fatiga crónica por sobreuso. La fatiga llega a ser tal que causa dolor con solo coger el violín. El síndrome de sobreuso muscular, trauma acumulativo o fatiga crónica, se da en músicos por la acción repetitiva de movimientos con una postura comprometida frente al instrumento. Surge cuando un tejido, músculo, hueso, ligamento o tendón recibe una exigencia más allá del límite. Este sobreesfuerzo esto provoca pequeños traumatismo y rupturas con sangrado y edema que a medida que transcurre el tiempo se repite y rara vez llega a percibirse una curación por completo.

Contrariamente al deporte profesional, donde los atletas calientan, estiran, van al gimnasio y se dan masajes, los músicos no crecen con una cultura de “cuidarse” como los deportistas. Al no ser considerada una actividad deportiva la creencia errónea es que no hace falta cuidar el cuerpo para tocar un instrumento. Más que una creencia es desconocimiento y esto lleva a multitud de lesiones crónicas. Los músicos a lo largo de su carrera desarrollan lesiones. Según un estudio realizado en Australia en 2012 el 84% había experimentado dolor o lesiones que habían interferido ya sea al tocar su instrumento o al participar en ensayos y actuaciones orquestales normales. El 50% informó tener dolor o lesión en el momento de la encuesta, principalmente con trastornos que los músicos perciben como relacionados con el trabajo. El 28% había necesitado tomarse al menos un día libre del trabajo por ese dolor en los últimos 18 meses. Este estudio proporciona una fuerte evidencia de que las lesiones entre músicos son muy comunes en el mundo de las orquestas profesionales.

Las lesiones de los músicos, unas más llevaderas que otras, suelen ser crónicas y aparecen poco a poco. Los músculos, articulaciones y tendones van acumulando tensión y llega un día en el que aparece el dolor. Si en este momento no se toman medidas y se actúa con rapidez la lesión se puede hacer crónica y será mucho más complicado deshacerse de ella. Unas veces las tensiones aparecen por una mala técnica pero simplemente el hecho de tocar un instrumento muchas horas puede crear molestias y dolores. Entre las lesiones más comunes en los músicos de orquesta se encuentran:

  1. Tendinopatias de hombro, codo o muñeca. 
  2. De Quervain’s tenosynovitis. 
  3. Sindrome del tunel carpiano. 
  4. Bursitis subacromial de hombro. 
  5. Cervicalgias (dolores de cuello). 
  6. Lumbalgias (dolores de espalda).

A partir de aquí, una vez que el dolor está establecido en su cuerpo los músicos comienzan a buscar soluciones. Pero existen muy pocos especialistas en músicos. Lo normal es que los médicos recomienden reposo cuando muchas veces es lo contrario lo que necesita el cuerpo. Según Mariana: “El reposo no era suficiente para recuperar la musculatura a corto plazo y, poco a poco, el problema se ha ido agravando. Después de varios meses sin apenas tocar, entendí que el reposo no era el camino “ explica Mariana Todorova. “ El primer fisioterapeuta que me dijo que la fatiga crónica no se cura con reposo fue Juan Reque. Al contrario de lo que había hecho hasta ahora, habría que fortalecer los músculos, movilizar los nervios y liberar la fascia muscular. Me recomendó varios ejercicios para realizarlos todos los días en casa a parte del tratamiento en consulta.”

Una de las realidades cuando se tratan lesiones musculares asociados a la sobrecarga de los músicos es que el reposo no suele ayudar. Lógicamente no se debe de realizar la actividad si hay dolor a no ser que sea estrictamente necesario. Sería tirar piedras sobre nuestro propio tejado. Lo que hay que hacer es analizar y ver como podemos seguir haciendo la actividad sin la presencia de dolor. Unas veces la solución es reducir el tiempo de práctica o intercalar la práctica con descansos. Otras veces es adaptando o modificando la técnica con el fin de reducir el dolor. Hay que pensar, ser creativos. 

Continuar con la actividad es muy importante ya que si se deja de practicar la musculatura se va a debilitar y ahi existe el riesgo de caer en una espiral negativa que conlleva dolor y debilidad. Por lo tanto, una de las llaves del éxito es no dejar de tocar. Lo siguiente es fortalecer la musculatura que está contracturada después de tantas horas de práctica. Un músculo tenso puede parecer que está más fuerte. Pero es lo contrario. Las contracturas musculares y las lesiones provocan que los músculos cercanos a la lesión se debiliten. Hay que cortar esta línea de tensión y debilidad y la mejor forma es con actividad. El ejercicio provoca aumento del flujo sanguíneo, elasticidad y con el tiempo funcionalidad. Los ejercicios por supuesto deben de ser indoloros y adaptados a cada músico. Un análisis de los gestos que realiza cada músico y un esquema corporal del dolor que padece nos ayuda a definir cuales son los músculos o grupos musculares que no están funcionando a la perfección. Los ejercicios tienen que estar dirigidos a fortalecer dichas estructuras. Los planes generales que nos puede mandar un monitor de gimnasio pueden ser hasta negativos para la lesión. 

Por último, el tratamiento manual es imprescindible. Cuando el tejido muscular se irrita por sobreuso forma adherencias que comprometen el funcionamiento de la fascia, limitan la circulación a través del tejido subyacente e inhiben la función debido a la isquemia. La consecuencia es dolor e incapacidad de realizar correctamente la actividad. Las técnicas manuales como Thimblex deben aumentar y liberar el espacio entre la fascia superficial y profunda lo que mejora el flujo linfático y sanguíneo. Este proceso llevará a una “limpieza” de la zona lesionada. Las tratamientos también consiguen mejorar el deslizamiento de la fascia profunda lo que activará a los músculos implicados y provocará un reclutamiento adecuado de las fibras. 

Rehabilitar a un músico es como completar un puzzle. Hay muchas piezas que deben de encajar. Una buena terapia manual, rehabilitación, corrección postural y adaptación de las cargas permite la recuperación del músico, y lo que es más importante, evita tener que dejar de tocar y ensayar al tiempo que nos posibilita seguir disfrutando de la magia y el encanto de la música.

LA FÓRMULA MÁGICA 

Todos entendemos que para evitar averías en nuestro coche debemos ser cuidadosos con la revisión periódica del mismo. Para prevenir esas temibles lesiones que tanto conocemos, debemos incluir en nuestra rutina diaria pequeñas acciones para evitar posteriores “averías”.

Desde nuestro punto de vista no hay que hacer un trabajo intenso, no hay que pasarse largas horas en el gimnasio. Lo que hay que hacer son lo que llamamos “micro- sesiones” varias veces al día. Por ejemplo, realizar una rutina de movilidad de cinco minutos nada más despertarse, calentar con una goma elástica durante 5 minutos antes de ponerse a tocar o estirar por la noche viendo la televisión. Consideramos que esto tiene más sentido que ir al gimnasio dos veces a la semana. 

Con esta idea en mente hemos creado un “menu” que todo músico puede realizar diariamente. En el “menu” hay ejercicios para lubricar las articulaciones, ejercicios para fortalecer los músculos que tienden a debilitarse, ejercicios para estirar los tendones y, en general, una guía de actividades que nos ayudarán a estar lejos de las lesiones. 

1. EJERCICIOS DE MOVILIDAD

La movilidad es la capacidad de movimiento de las articulaciones, en el sentido más amplio y dinámico de la palabra. Está muy relacionada con la soltura o libertad que presentan las articulaciones en estado óptimo. Para que este ejercicio tenga los resultados esperados es necesario encontrar el equilibrio entre todos los músculos que rodean la articulación, de ahí su precisión. El mejor momento para estimular la movilidad articular es en la fase de calentamiento, es decir, antes de empezar a tocar o incluso por la mañana nada más despertarse. Existen infinidad de ejercicios de movilidad para cada articulación pero para este artículo hemos seleccionado cinco:

      • Movilidad de hombro. Las sobrecargas musculares en el hombro afectan negativamente a muchos músicos y, a la larga, pueden incluso crear lesiones en el codo. Para prevenir lesiones de hombro en general los movimientos de elevación y rotación tienen que estar sin restricciones. 
      • Movilidad de cuello. De la columna cervical parten los nervios braquiales, que son los que regulan la actividad de los brazos. Un cuello con sobrecargas musculares puede crear dolores de cabeza, dolores de cuello e incluso sensación de cosquilleo o debilidad en antebrazo y mano. El trabajo de movilidad de cuello debe de realizarse con mucha cautela y suavidad pero es importante conservar los movimientos en todas las direcciones. 
      • Movilidad de cadera. Cada vez más jugadores sufren de acortamientos en la articulación de la cadera que pueden influir negativamente en la rodilla. Mantener una buena movilidad de cadera, tanto en la flexión-extensión como en la rotación puede ayudar a prevenir lesiones en los músculos y tendones relacionados con la cadera. 
      • Movilidad de espalda baja. La columna lumbar está estrechamente relacionada con la cadera y consecuentemente con la rodilla. Mantener todos los movimientos de la espalda en buenas condiciones puede ayudar a prevenir muchas lesiones de cadera y rodilla. 

2. ESTIRAMIENTOS Y FLEXIBILIDAD. 

La flexibilidad se describe comúnmente como el rango en el que podemos mover una articulación, de un lado a otro. O, en términos simples, hasta dónde podemos llegar, doblar o girar. Cuando el objetivo es mejorar la flexibilidad, los músculos y la fascias que los recubren deben ser el foco principal del entrenamiento de flexibilidad. Si bien los huesos, las articulaciones, los ligamentos, los tendones y la piel contribuyen a la flexibilidad general, tenemos un control limitado sobre estos factores. Aunque hay muchas formas diferentes de realizar un estiramiento, los estiramientos estáticos son los que se recomiendan para músicos.

      • El término estiramientos estáticos se refiere a estiramientos que se realizan sin movimiento. En otras palabras, el individuo se coloca en la posición de estiramiento y mantiene el estiramiento durante un período de tiempo específico. Este tipo de estiramientos se utiliza después de tocar o en casa por la noche como sesión de relajación.  

3. EJERCICIOS DE FUERZA

Para prevenir lesiones tener una musculatura fuerte y equilibrada es fundamental. En músicos se debe prestar especial atención a la musculatura del tren superior y la espalda. Los ejercicios deben de fortalecer todos los músculos que intervienen en cada articulación, sobre todo, deben de ser ejercicios que trabajen todos los grupos musculares en colaboración, no aisladamente. 

      • Ejercicios con gomas. Son los ejercicios más fáciles de realizar, pero también muy efectivos. Basta con llevar una banda elástica en la mochila o bolso y se podrán realizar los ejercicios antes de tocar como calentamiento o después como parte de la preparación física. 
      • Ejercicios funcionales. Los ejercicios funcionales entrenan a varios músculos para trabajar juntos y prepararse para gestos deportivos. Son combinaciones de ejercicios, normalmente sin peso ni aparatos, que utilizan el propio peso corporal. 
      • Ejercicios con banda o TRX. Otra buena forma de fortalecer las piernas sin tener que ir al gimnasio. Hay tres o cuatro ejercicios muy efectivos que se pueden realizar con estas bandas y son, sobre todo, los que combinan el fortalecimiento piernas y brazo. 

EL TRATAMIENTO UNA VEZ QUE APARECE EL DOLOR

El tratamiento manual, una vez que notamos molestias, es imprescindible. Cuando el tejido muscular se irrita por sobreuso forma adherencias que comprometen el funcionamiento de la fascia, las cuales limitan la circulación a través del tejido subyacente e inhiben la función debido a la isquemia. Los músculos del cuello, hombro, brazos y espalda son muy propensos a estas adherencias. La consecuencia es dolor e incapacidad de realizar correctamente la actividad y mayor riesgo de padecer lesiones. Los tratamientos deben de ir encaminados a aumentar y liberar el espacio entre la piel y la fascia superficial y a mejorar el deslizamiento entre la fascia superficial y profunda. Este proceso llevará a una “limpieza” de la zona lesionada. Un tratamiento bien realizado mejorará el flujo linfático y sanguíneo y, consecuentemente, provocará un reclutamiento adecuado de las fibras de los músculos implicados.

Existen varios tipos de tratamientos que consiguen estos efectos. Entre ellos se encuentran los siguientes:

  • Automasaje con foam roller, palo o stick: Esta es la mejor manera de relajar los músculos de la espalda y hombros. También es un ejercicio adecuado como trabajo preventivo. Los movimientos longitudinales que podemos hacer desde el cuello hasta la columna lumbar van a ayudar a relajar los músculos a la vez que eliminan la toxinas producidas durante el ejercicio. La musculatura dorsal, los hombros y piernas también se pueden trabajar con el rodillo. 
  • Thimblex: Es una técnica manual que trata de abrir las líneas de comunicación en todo el cuerpo al borrar la memoria somática del tejido, elimina sustancias tóxicas que han quedado atrapadas en la malla de fibras y resuelve el dolor de los tendones. Todo esto permitirá que los vasos sanguíneos y los vasos linfáticos se dilaten (se abran), lo que aumentará la circulación de ambos fluidos.